Valdivia obtuvo a finales del año recién pasado el cumplimiento de su gran sueño, convertirse en Región, después de una lucha de décadas impulsada por sus principales cuadros dirigentes, agrupados en el Comité Nueva Región. De esta manera, por mandato constitucional, se ha creado la XIV Región del país, bautizada con el nombre de Los Ríos, y constituida por dos provincias, a saber, Valdivia, capital Valdivia, agrupando a las comunas de Mariquina, Corral, Los Lagos, Panguipulli, Paillaco, Los Lagos, Máfil, Lanco y Valdivia propiamente tal; y la provincia de Ranco, capital La Unión, constituida por las comunas de La Unión, Río Bueno, Lago Ranco y Futrono. Posteriormente, y en un trabajo de organización realizado en tiempo record, se constituyeron los respectivos gobiernos regional y provinciales, con sus equipos administrativos y de colaboración. Queda aún pendiente para el presente año la fijación, por parte de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, del Ministerio del Interior, la fijación del marco presupuestario para esta nueva entidad administrativa trritorial, y, lo más urgente, el reconocimiento de los proyectos aprobados y con fondos ya asignados que quedaron pendientes de ejecución desde el tiempo en que se pertenecía a Los Lagos, proceso que quedó interrumpido justamente por la creación de la nueva Región.
Creemos que todo este estado de cosas responde a la justa aspiración de los valdivianos de acceder a mayores estándares de desarrollo en general, al optar por la vía de constituir para ello una unidad político administrativa nueva y original, descolgada de la entidad que la albergaba hasta fines del año anterior, esto es, la X Región de Los Lagos capital Puerto Montt, toda vez que, esta última, en todo el período que estuvo conformada por cinco provincias, Valdivia entre ellas, dio lugar a un estado de desarrollo desequilibrado entre las mismas, tocando Valdivia y Osorno las peores de las partes. Y no por especial intención o deseo expreso de las autoridades y los cuadros que administraban la Región -es justo decirlo-, sino por el hecho de llevar ésta en sí misma el germen del desequilibrio y de la desigualdad, al constituir, desde el momento mismo de su creación, una desunidad geográfica, territorial y económica, propensa a las fuerzas centrífugas.
El de hoy es el momento de los valdivianos, el seguro punto de partida de un nuevo orden en su organización territorial que sin duda les llevará por nuevas sendas de progreso y les permitirá una mayor satisfacción de las necesidades de su población, proporcionando mejores servicios y realizando adelantos notables en las obras públicas, caminos, puentes, edificios e infraestructura en general, y apoyando de más amplia manera a los sectores productivos, empresariales y públicos, otorgando, en fin, una mayor y mejor cobertura a las necesidades de la gente; todo basado en el gran poder que significa manejar un presupuesto financiero y económico propio, incuestionablemente la mayor de las ventajas de constituirse en Región.
Lo anterior, en el supuesto de que el desequilibrio más arriba indicado no se traslade ahora al interior de esta nueva Región, ya que no es un secreto para nadie que nunca ha existido una cabal y fina complementación entre lo que es la ciudad de Valdivia, cabacera de provincia, y sus respectivas comunas. La prueba está en que el status de Región fue logrado mayoritariamente por la acción de las comunidades de aquella gran ciudad, y sólo en un grado menor por la acción del resto de las comunidades territoriales de la ex provincia, esto es, sus comunas del interior; en términos de que a éstas les sabía lo mismo el pertenecer a una Región u otra, por cierta experiencia de postergación que siempre han tenido. Está el hecho también, no menor aunque en primera instancia irrelevante, de la denominación que se ha otorgado a esta nueva Región (De Los Ríos) la cual responde a una perspectiva y a un criterio ampliamente valdiviano, y en desmedro de sus comunas congéneres, ya que es evidente que al optar discrecionalmente por esta denominación se estuvo pensando en los ríos Calle Calle, Cau Cau y Cruces, cuando más el San Pedro, todas vías constituyentes del complejo fluvial Valdivia; relegando a un plano secundario la verdadera característica geomórfica de la Zona cual es la existencia de variados lagos los cuales están ubicados hacia los valles interiores, en donde la depresión intermedia se conjunta con la cordillera de los Andes, es decir, en las comunas. Efectivamente, esta es la zona de Chile, el interior de la nueva Región, en donde se localiza la mayor concentración de superficies lacustres del país. Contemos: Calafquén, Panguipulli, Pirihueico, Riñihue, Ranco, Neltume, Maihue, Huishue, Gris y parte del Puyehue, además de otras tantas lagunas entre las que destacan la laguna Pullinque y la laguna Pellaifa. Es cierto que también existen grandes ríos, como el Bueno, el Pilmaiquén, el Calcurrupe, el Pichoy y tantos más. Cada comuna tiene sus ríos típicos, grandes, potentes y caudalosos, pero todos integrantes de las hoyas lacustres, que son las que realmente llenan y dominan dicho espacio geográfico.
Aquí existen más lagos que en las zonas inmediatamente aledañas del Norte o el Sur las cuales evidencian lagos famosos por su vistosidad, como el Llanquihue o el Villarrica, pero cuando, en las clases de geografía o en las agencias de turismo o en los libros de mapas, se habla sobre la Zona de Los lagos, ciertamente se está haciendo referencia a la zona de LLanquihue-Puerto Montt-Puerto Varas, pero por sólo una parte, porque por la otra están Valdivia y sus muchos lagos interiores.
Entonces por qué no se optó por conservar en el apelativo la identificación lacustre de la Región. Se ha dicho porque ese nombre ya existía y se restringe desde ahora a la Región que agrupa las provincias de Llanquihue, Osorno, Chiloé y Palena, es decir, la misma Región de Los Lagos menos la ex provincia de Valdivia. Pero aún así se podría haber optado por un nombre como, verbigracia, "Región de Los Lagos Norte". ¿Por qué no? En Estados Unidos existe, por ejemplo, Carolina del Norte y Carolina del Sur (la primera de mayor desarrollo que la segunda), Dakota del Norte y Dakota del Sur. Están también Corea del Norte y Corea del Sur. A mayor abundamiento, existe un precedente en la institucionalidad chilena, cuando se amplió la representatividad parlamentaria de la Región de Los Lagos a 4 senadores y 8 diputados, y se dividió esta entidad territorial en dos, Los Lagos Norte (Valdivia-La Unión-Osorno) y Los Lagos Sur (Llanquihue-Chiloé-Palena). ¿Entonces...? Pero no, pudieron más el centralismo y el localismo y prosperó la unilateral denominación. Si bien es cierto que la hoya del río Valdivia constituye un punto distintivo de la geografía local y un referente para su división político administrativa, no lo es menos que desde el punto de vista del turismo y de la explotación económica, a la Región le es más característico el constituir zona de lagos por excelencia.
Aquí existen más lagos que en las zonas inmediatamente aledañas del Norte o el Sur las cuales evidencian lagos famosos por su vistosidad, como el Llanquihue o el Villarrica, pero cuando, en las clases de geografía o en las agencias de turismo o en los libros de mapas, se habla sobre la Zona de Los lagos, ciertamente se está haciendo referencia a la zona de LLanquihue-Puerto Montt-Puerto Varas, pero por sólo una parte, porque por la otra están Valdivia y sus muchos lagos interiores.
Entonces por qué no se optó por conservar en el apelativo la identificación lacustre de la Región. Se ha dicho porque ese nombre ya existía y se restringe desde ahora a la Región que agrupa las provincias de Llanquihue, Osorno, Chiloé y Palena, es decir, la misma Región de Los Lagos menos la ex provincia de Valdivia. Pero aún así se podría haber optado por un nombre como, verbigracia, "Región de Los Lagos Norte". ¿Por qué no? En Estados Unidos existe, por ejemplo, Carolina del Norte y Carolina del Sur (la primera de mayor desarrollo que la segunda), Dakota del Norte y Dakota del Sur. Están también Corea del Norte y Corea del Sur. A mayor abundamiento, existe un precedente en la institucionalidad chilena, cuando se amplió la representatividad parlamentaria de la Región de Los Lagos a 4 senadores y 8 diputados, y se dividió esta entidad territorial en dos, Los Lagos Norte (Valdivia-La Unión-Osorno) y Los Lagos Sur (Llanquihue-Chiloé-Palena). ¿Entonces...? Pero no, pudieron más el centralismo y el localismo y prosperó la unilateral denominación. Si bien es cierto que la hoya del río Valdivia constituye un punto distintivo de la geografía local y un referente para su división político administrativa, no lo es menos que desde el punto de vista del turismo y de la explotación económica, a la Región le es más característico el constituir zona de lagos por excelencia.
Queda, entonces, como un desafío para las nuevas autoridades el lograr que el desarrollo económico llegue parejo a Valdivia y sus comunas, ahora que se es Región, y que el beneficio y el progreso lleguen a todos por igual. Y si así no fuere, que las comunidades os lo demanden.
1 comentario:
¡¡¡Sorpresa!!!
Dicen que el mundo es un pañuelo, y yo digo, que este mundo mágico también!
Navegando por la red encontré sin querer tu blog. He quedado emocionadísima al leer a tus pedagógicos artículos...y se me hincha el pecho, repleto de orgullo.
Un fuerte abrazo, desde la perla del norte ,hasta el verde sur.
Sonia.
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