Se ha publicado profusamente por la prensa nacional, y posiblemente también por la extranjera, la infausta noticia de que el canciller chileno, Sr. Foxley, después de una indicación de su homólogo peruano, pidió al presidente del directorio de Televisión Nacional de Chile, no transmitir un programa especial (de una serie de tres) que versa sobre la Guerra del Pacífico, por temor a herir susceptibilidades en algunos sectores del hermano pueblo de Perú. Y el presidente del Directorio accedió, dejando con ello a su propio pueblo sin la posibilidad de admirar la recreación de un episodio histórico que a la mayoría de los chilenos llena de orgullo. ¿Acaso debemos sentirnos avergonzados por lo que lograron nuestros antepasados, que pelearon una guerra sin otro interés que el supremo de la nación chilena? ¿De aquí para adelante tendremos que pedir permiso para ensalzar a nuestros héroes? Por lo demás, por lo que he leído en los períodicos, los referidos programas de televisión fueron realizados desde una óptica bastante moderna y con un tinte de neutralidad, de modo de emitir un mensaje de paz y hermandad entre las naciones.
Por mi parte sólo tengo que decir que con actitudes como estas, de autoridades que poco honor le hacen a la nación chilena, faltándole el respeto a esos miles de adultos y jóvenes que gace más de cien años atrás acudieron al llamado de la patria, siendo desarraigados de sus hogares y tierras para ir a luchar a suelo extranjero, sufriendo los horrores de las campañas, el hambre y la sed de los desiertos, las horribles heridas de guerra y la misma muerte.
No es que quiera aparentar de belicoso. Hoy es tiempo de paz y será ese el estado que nos permitirá a chilenos, peruanos y bolivianos, aunados, alcanzar el desarrollo económico y social y superar la postergación de nuestros pueblos de las ventajas y adelantos que ofrece la modernidad de una economía globalizada. Pero eso no quita que hagamos honor a nuestros antepasados y destaquemos el enorme esfuerzo que hicieron para legarnos el país que tenemos hoy. Sería como desconocer a nuestros propios padres. No puede una opinión extranjera, por importante que sea, y por justificada la oportunidad en que se emita, movernos a eclipsar lo nuestro, en un muy mal ejemplo para las juventudes actuales y futuras las cuales permanentemente tienen y tendrán que enfrentar los desafíos que depara la vida, en lo personal y familiar, y también en lo nacional, lucha para la cual la sociedad debería demostrar los ejemplos de esos connacionales de hace 120 años atrás que, enfrentados a un momento crucial de sus vidas, supieron cumplir con su deber de chilenos y de hombres buenos.
3 comentarios:
Fe de erratas :En la línea anterior a la antepenúltima dice "enseñalarles". Debe decir "enseñarles".
En la penúltima sílaba dice "consu". Debe decir "con su"
José Miguel Pérez Vega: Hola don Mario, le felicito por su blog, se muy bien que aquí darás rienda suelta a unas de tus pasiones que es escribir.
Espero mucha gente te visite¡¡
Hay otras cosas que te voy a comentar personalmente¡¡
felicidades¡¡¡¡
Te quiero mucho Papá¡¡¡¡¡¡¡ ( aunque seas hincha de un muy mal equipo como Deportes Antofagasta) jajaja.
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